La construcción de Bodegas Gómez de Segura en 1948 sienta la base para la elaboración de nuestros vinos de hoy. En el interior se puede visualizar un calado de hasta una profundidad de 7 metros y una temperatura constante de 14º durante todo el año, permitiendo la óptima conservación del vino.
Seleccionamos minuciosamente las barricas que aportarán dulzura al vino así como diferentes aromas. Nuestros vinos descansarán hasta conseguir el aporte tánico y aromático idóneo. Nos decantamos por barricas de roble francés y americano nuevas, consiguiendo que la crianza para cada vino sea única y exclusiva
El compañero inseparable del vino es el corcho, preservando las propiedades del vino y así garantizar su evolución. Todos nuestros corchos son analizados por un laboratorio externo para salvaguardar la calidad.

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